
En esta instalación se realiza tanto el pintado como el secado forzado de las piezas. Durante el pintado, este sistema aporta aire al interior del recinto de trabajo, con el fin de compensar la extracción de los ventiladores de la cabina. Creando una sobrepresión en el interior de la zona, conseguimos que el aire tienda a salir, evitando la entrada de polvo. El aire aportado puede ser consignado a la temperatura óptima para la comodidad del operario y el ajuste a los requerimientos de la pintura.
Durante el proceso de secado, el aire, calentado a una temperatura fijada, se recircula dentro de la cabina, acelerando el proceso de secado y obteniendo un eficaz ahorro de energía.
Puerta de acceso de tres hojas, construida en base a una estructura portante forrada de paneles sándwich de alma lana de roca de alta densidad. Dotada cada una con tres ventanas con cristal templado, y cerradura con cierre antipático.
Una puerta peatonal, situada en uno de los laterales de la cabina, con apertura libre hacia el exterior.
Techo construido con paneles sándwich sobre estructura autoportante, creando una cámara intermedia por donde se introduce el aire de impulsión. El diseño de esta cámara hace que la presión del aire introducido se reparta por igual en toda la superficie (Plenum). El sistema produce una corriente de aire limpio y filtrado en dos etapas. Con dirección vertical y sentido descendente. La corriente de aire impide, por un lado, que la nube que se produce en la pulverización sea inhalada por el pintor, y por otro lado, que las partículas de pintura semisecas en suspensión, se depositen sobre la pieza. El aire extraído del interior de la cabina, antes de ser expulsado al exterior, es filtrado en seco a través de un sistema de filtros de fibra de densidad creciente.
Esta cabina esta construida con una estructura de acero galvanizado y paneles tipo sándwich, con un alma de lana mineral de espesor 50 mm. y densidad 75 Kg./m3, incombustible según la norma DIN-4102 (MO), y un contrachapado de chapa de acero prelacada en blanco RAL9010.
La caja que encierra los ventiladores está aislada térmica y acústicamente del exterior a través de paneles sándwich con cuerpo de lana de roca y contrachapados en acero galvanizado.
El rodete del ventilador es del tipo centrífugo de media presión con palas hacia atrás y está acoplado directamente al motor. Los ventiladores de media presión, a diferencia de los rodetes centrífugos de baja presión, no varían su eficiencia al aumentar la colmatación de los filtros; además, no se cargan de pintura con facilidad, de esta forma se disminuye considerablemente la necesidad de mantenimiento debido a desequilibrios del rodete. Mediante el acople directo entre motor/turbina se elimina el mantenimiento y los desajustes producidos por las correas de transmisión. El motor queda en el exterior del conducto de ventilación.
En el techo se colocarán módulos de iluminación con 4 fluorescentes de 58 Wat. cada uno y pantalla acristalada es de policarbonato, suficientes para garantizar 800 lux.
Durante la fase de secado la cabina recircula el 90% del aire de su interior, con el consiguiente ahorro de energía, mientras los grupos calefactores mantienen la temperatura prefijada. El usuario introduce las consignas de temperatura y tiempos para cada etapa antes de comenzar. El funcionamiento es automático y consta de tres etapas:
Primera etapa: Se produce la evaporación de disolventes durante el tiempo y a la temperatura prefijada.
Segunda etapa:Se produce el endurecimiento de la pintura durante el tiempo y a la temperatura que el usuario haya fijado.
Tercera etapa:El interior de la cabina se enfría con ventilación forzada hasta llegar a la consigna prefijada.
La instalación posee la capacidad de secar a través de ventilación forzada y sin aplicación de calor.
Un único cuadro de mandos nos sirve para ubicar todos los mandos y controles de la instalación. El control y la gestión de la cabina se centralizan sobre un autómata. Este se encuentra ubicado en el armario eléctrico.
El autómata controla todos los componentes distribuidos a lo largo de la cabina, como motores, ventiladores, quemadores, sondas de temperatura o protecciones.
La interfaz con el usuario se realiza mediante una pantalla/teclado de control. Sobre esta interfaz el usuario puede introducir consignas o comprobar el estado de cada punto de la instalación de una forma intuitiva. En caso de alguna incidencia, el control mostrará en la pantalla el motivo del error o la alarma. Junto a la interfaz, en el mismo armario eléctrico, el usuario dispone de los pulsadores e indicadores luminosos necesarios para las operaciones de puesta en marcha, parada y parada de emergencia.